Labrador Retriever
El Labrador Retriever fue reconocido por el Kennel Club británico en 1904. Su popularidad fue aumentando tanto en las exposiciones como en los ambientes cinegéticos; de hecho, un momento cumbre para la raza fue cuando el perro «Bramshaw Bob», propiedad de lady Lorna Howe, consiguió el BIS de Crufts de 1932 y 1933. Esta criadora también conseguiría este apreciado galardón en 1937, esta vez con «Cheverella Ben of Banchory».
El Labrador Club of England fue fundado en 1916, época en la que la mayoría de ejemplares eran negros, aunque los amarillos empezaban a ser valorados. El primer ejemplar de este color fue registrado en 1899, nacido de dos padres negros.
Carácter
Los
Labradores adoran a las personas. Cuanto más tiempo pasen
contigo, más felices estarán. Los labradores son perros
cobradores, lo que hará que te alcancen cosas que estén tiradas
por tu casa. Suelen ser pacientes con los niños, y mascotas
maravillosas. El labrador no es un perro guardián. Podrían
ladrar para dar aviso, pero por lo general nunca actuarán con
mayor agresión.
Un Labrador Retriever se aburrirá muy fácilmente si no se lo estimula apropiadamente. Un Labrador sin entrenar puede ser inmanejable, debido a su tamaño y su entusiasmo. Un labrador que no se ejercita se convertirá en un tornado de destrucción, o intentará escaparse para aliviar su aburrimiento y exceso de energía. No sólo requieren agua y comida: también requieren amor y atención. Los Labradores son fáciles de entrenar por lo que el trabajo de obediencia se convertirá en una forma divertida de interactuar con él. Los Labradores necesitan gran cantidad de ejercicio, algo que se acentúa dado que los Labradores adoran comer. El asegurar que reciban entrenamiento, ejercicio y atención son la clave para obtener un perro feliz, saludable, y de temperamento equilibrado.
Aspecto físico
El Labrador Retriever es un perro corto y sólido; alzada de 55 a 57 cm (las hembras de 54 a 56). Tiene la cabeza robusta y afilada; trufa ancha; dentadura en tijeras; stop pronunciado, ojos marrones o avellana, de expresión inteligente; orejas colgantes bien plegadas a la cabeza; cuello potente; la cola de largada media, está totalmente recubierta de un pelo especial, corto y denso (cola de nutria); extremidades de buena osamenta; pelo denso y puro, sin ondulaciones, con subpelo resistente al agua; posee ademas membranas interdigitales (tipo pato) que le sirven como remos en el agua.
Todos los colores admitidos deben tener el pelaje corto, muy denso y sin ondas, lo que da una sensación de extrema dureza al tacto. Éstos son el negro, el amarillo y el chocolate. El negro es el más abundante, debe ser completamente negro, sólo se admiten unos pocos pelos blancos en el pecho; algunos ejemplares nacen con unos pelillos blancos justo en la parte inferior trasera de las patas, sobre todo de las delanteras; el color de los ojos en los negros será marrón o avellana. El amarillo abarca desde un crema muy pálido hasta un color rojizo similar al manto de los zorros y un mismo ejemplar presentará una variación en el tono, sobre todo en orejas y espalda; así como en los negros, se admitirán unos pelillos blancos en el pecho; el color de los ojos será marrón o avellana, se debe prestar atención a una buena y oscura pigmentación en labios, párpados y nariz, ésta puede perder color durante el invierno o en las hembras durante el celo. El chocolate variará del chocolate con leche claro hasta el chocolate más oscuro; son muy poco frecuentes los ejemplares de este color.